Mi encuentro con Strongbow Gold en México

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Fui al polo la semana pasada (¡dos veces!) y me lo pasé bomba. Tanto en la Copa Nacional Scappino como en el British Polo Day, y cuando estoy ahí siempre me acuerdo de mi querido idolazo Carlos Gracida. Recordé especialmente el penúltimo de sus partidos en México, hace un año y medio en el Campo Marte, que se puso buenísimo y con muy buen ambiente, entre otras cosas, porque sirvieron una deliciosa sidra Strongbow, que recién llegaba a México.

 

 

Había, al final del campo, un área VIP Strongbow Gold que estaba a reventar y cómo no, si era mayo y hacía mucho calor, así que todo mundo se enamoró de la sidra y la frescura que nos permitía tener.  Tipo que mi entonces novio, James y yo, ya estábamos planeando tener hijos y vivir en una casona en la colonia Roma sólo del gustazo que nos produjo la sidra que bebimos copiosamente.

 

(Por supuesto, al día siguiente eso nunca sucedió. Jejeje)

 

Una sidra de categoría

 

Nos la servían fría en un vasito con un hielo, como recomiendan hacerlo en la marca, y era, de verdad, el cielo. Desde , acostumbro ofrecerla en mis fiestas particulares y cuando hago carnes asadas es el hit, al grado que nadie pide cerveza.

 

El tema con el sabor es su peculiaridad, porque no sabe a jugo de manzana, pero tampoco a bebida fermentada; es un mix de acidez/dulzura muy suave que no empalaga, algo fundamental para cualquier sidra. La fermentación de sus finas manzanitas elegidas sólo para esta sidra, es de alta calidad y no requieren saborizantes; de hecho, está elaborada con ingredientes ciento por ciento naturales.

 

Por eso sabe tan buena, y claro, por eso sigues y sigues y sigues y sigues (bueno, yo sigo y sigo y sigo); la buena noticia es que su graduación de alcohol es del 5 por ciento, por lo que es amable a la bebida social (desde luego, si no abusan). Aparte, no tiene gluten. ¡¡O sea, eso es el hit!!

 

Ahora, no se imaginen una botella de sidra estilo champagne, se compra por pequeñas botellitas de 330 mililitros en tres distintos sabores, Apple, Honey y Apple Hard. Variedad para todos los gustos.

 

La historia detrás de la sidra

 

Strongbow Gold es originaria Herefordshire, Inglaterra, donde los jóvenes la tomaban a la hora del ocaso del sol y se daban un respiro en medio del trabajo; le llamaban a ese momento “the golden hour”, por eso añadieron el “Gold” al nombre. 

 

La idea es que tu momento supremo del día lo acompañes con drink ligero y delicioso, óptimo para revitalizarte y para que regreses a tus labores, pero como nosotros no somos ingleses bebedores y relajados, yo lo recomendaría para después de la chamba, con los cuates.

 

O como yo, que la pido cuando no quiero trago largo, pero tampoco cerveza y mucho menos refresco. Es una opción súper buena, además de que se presta para celebrar con ella con cualquier feliz pretexto, como el polo, por ejemplo.

 

Pero, ¿por qué se llama Strongbow? Porque es en honor del antiguo gobernador de Irlanda, Sir Richard de Clare, apodado “Strongbow” por su dominio impecable con el arco. Fue un capitán de guerra y cazador favorito del Rey Henry II de Inglaterra por allá del Siglo 12. Una inspiración poderosa para una sidra poderosa.

 

Ahora destapen una sidra y abran los ojos a la siguiente lectura, porque yo voy a celebrarlo con mi Strongbow Gold en el nuevo Masaryk! 

 

 

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