La experiencia de Gabriel Serra y Carlos Correa en los Óscars

Gabo en limo

Todavía sigo festejando los premios Óscar de Alejandro González Iñárritu por su película “Birdman”. No porque sea su amiga, no porque haya colaborado en el filme, no porque me haya vuelto loca la película, pues no cumplo con ninguno de los anteriores requisitos que me otorguen el permiso de los haters para emocionarme. ¡Pero me emociona!

Simplemente, me hace feliz que los exponentes de la cultura mexicana destaquen por su trabajo, contra viento y marea. No sé si es porque pertenezco a una generación sometida por el “no se puede”, y porque vi en directo a Hugo Sánchez triunfar en el Real Madrid, con todo y los gritos de “Indio, fuera” (o porque no crecí viendo ganar a la Selección Mexicana los títulos que se ganaron después, como el Mundial Sub 17 o el Oro Olímpico, y que a veces sigo creyendo que lo soñé y que nunca pasó).

Es posible que mi capacidad filosófica no me dé para justificarlo, pero no me interesa justificarlo, así que, ¡¡ehhhhhh!!

Sirva esto como preámbulo para dejarme ir por la nominación al mismo premio de los también cineastas Gabriel Serra y Carlos Correa, director y cine fotógrafo del corto documental “La Parka”, amigos y compañeros del CCC, donde estudié guión hace algunos ayeres.

¡Arriba el CCC!

Gabo y Carlos pertenecen a la generación Pirrurris, una abajo de la mía, por lo que los traté bastante en mi etapa cccera, así que me causó especial ilusión, misma que compartí con mi amigo Jorge Ríos, quien se ofreció a vestirlos para la alfombra roja. A Gabo le hicieron el stylist las diseñadoras Shantall y Mariu Lacayo, de Nicaragua, de donde es oriundo, pero Carlos estaba como venadito en la serranía, sin saber qué hacer a ese respecto.

Carlos y Gabo escenario 2

Han de saber que Gabo es el primer nica en tener el honor de ser nominado al Óscar, o sea que en su país sí se emocionaron mucho, porque aquí sólo la comunidad cinematográfica hizo olas. No debería decirlo, pero me parece importante revelar que Carlos buscó por su lado a ciertas marcas –no pienso ni mencionarlas, ellos saben quiénes son– y no aportaron nada a su vestuario.

Ah, pero no fuera un inventado de Televisa o una canapera de coctel porque se avientan por prestarle los trapos y las bolsas, ¿verdad?

Fue la siempre elegante y estilosa Ermenegildo Zegna la firma que se entusiasmó tanto como nosotros. Gracias a Jackie García Briseño y la labor de Jorge Ríos, nuestro cineasta llevó un total look Zegna, al igual que el conductor Neil Patrick Harris (zzzzzz) y los actores Mark Ruffalo y Josh Hutcherson (estrella de “Los Juegos del Hambre”).

En la red carpet pudimos ver a los cineastas mexicanos entrevistados por Liza Echeverría para TNT y  Esteban Macías de TV Azteca; Carlos Correa se veía regio. ¡¡Aplausos a EZ por apoyar al talento mexicano!! ¡Aplausos!

Aunque La Parka no ganó, su nominación puso nuevamente al CCC, y en general, a las escuelas de cine latinoamericanas, en el mapa de la industria hollywoodense, además de que dejó una divertida experiencia para nuestros chicos, que comparten en exclusiva para Masaryk.TV:

Las fiestas previas al Óscar

Limo

Primero que todo, llegaron una semana antes para estar en todos los happennings relacionados con la gran fiesta del cine. Se hospedaron con los tíos de Carlos, que viven en Los Ángeles, así que ellos se instalaron en niños cool de Melrose con su camioneta crossover por todo L.A. echando rostro con la actitud de “Im going to the Oscars, babe”. Yeah, ¡eso es todo, tigres!

El CCC les puso un publicista (pero como no todo el mundo es Jorge Ríos, le faltó punch), quien los invitó a un coctel organizado por German Films en el exclusivo neighborhood Pacific Palisades, donde departieron con el gran, graaaaan director Wim Wenders (“Paris, Texas”, 1984; “Faraway, So Close”, 1993 y el documental “Buenavista Social Club” 1999).

Wenders estuvo nominado por el largo documental “The Salt of Earth”, por lo que fue parte de un panel de documentalistas que organizó la propia Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de America (léase con acento gringo), en la que mi Gabo hasta firmó el catálogo de nominados a los asistentes al foro. Insisto: ellos en estrellas.

“Fuimos a dos foros oficiales, uno de la Academia y otro del Sindicato de Actores que fue en el teatro Samuel Goldwyn”, me contó Carlos, “la verdad fue muy divertido”. Fueron entrevistados hasta por Al Jazeera, señores, así como lo leen.

Gabo en panel  Win Wenders

Para que lo sepan, «La Parka» es un corto documental que trata sobre la vida de Efraín Jiménez como trabajador de un rastro y vemos lo que vive a diario con la muerte. ¿Qué siente, qué le provoca, por qué lo hace? Es muy interesante, van a tener una sensación catártica después de verlo, porque esa es la verdadera razón del cine, no todo lo que le cuentan los malos críticos en las revistas hipsters.

Hubo una proyección en el consulado mexicano con todo y mezcales, y otra en el consulado nicaragüense donde le dieron premios por montones a Gabo. O sea, estuvieron súper consentidos por sus respectivas embajadas, en las que se reconoció también la labor del crew, porque además mi Gabo y Carlos, también fueron a la ceremonia el sonidista Nico Aguilar y el editor Koki Ortega.

¡Estoy en los Óscars!

Ahora… la cosa buena vino el día de la gala. Aquí mis reyes adorados, que llevan en la sangre el espíritu cccero, ehcaron un par de mezcales en la limusina para relajar la tensión, porque han de saber que cccero que no bebe… es del Centro (jajaja, chiste local), y la cosa es que los nervios siempre se bajan con unos ligeros drinkis

Paréntesis: No debería de confesarlo, pero las mejores fiestas de mi vida las viví en esta escuela; el Sens quéeeee; es más, apenas las de mi Rodrigo Peñafiel. ¡¿Leen bien lo que estoy diciendo?! Así de buenas eran y digo eran porque el director Henner Hoffman ya nos cortó la party forever.

Carlos en Dolby Theatre

Ya en mood relax, los cuatro chicos y su publicista llegaron a la famosísima red carpet, en la que se tomaron su tiempo para disfrutar del momento, tomarse fotos con los dummies de las estatuillas, hacerle fotos al público, al media stand y hasta a los valet parkings.

Entre una entrevista y otra con las televisoras y medios latinos, les pasaban al lado Patricia Arquette, casual, y el cine fotógrafo Roger Deakins, quien acaba de fotografiar la cinta debut de Angelina Jolie como directora (entre muchas otras películas de los Hermanos Coen y otros clásicos del cine como “The Shawshank Redemption” o “Sueño de Fuga” en español). También se toparon con la actriz del filme polaca “Ida”, Ágata Trzebuchowska, ganadora como mejor película extranjera. Ellos en directores de arte, ¿a quién le importa Oprah?

“En realidad no vimos a ninguna celeb de cerca, o nos hubiréamos aventado sobre Scarlett Johansson”, dice Carlos. “Ellos entran 15 minutos antes que todos; traen mucha gente alrededor y la verdad es que entre tantas personas es difícil encontrarlos: son tres pisos con ríos de gente caminando y todos de gala; es imposible verlos”.

Gabo y Roger Deakins

Bueno, no pudieron ver ni al Negro Iñárritu porque “o estaba ocupado con gente o nos daba pena interrumpir… es que no somos los mejores con las relaciones públicas”. Pues sí, por eso necesitan a Jorge Ríos, insisto.

Total, que en la entrada ocuparon sus lugares en el anfiteatro (o sea, en la parte baja del Dolby Theatre) apenas a unas 10 filas de las súper estrellas tipo Benedict Cumbercbatch y Marion Cotillard… La ceremonia se llevó a cabo, como bien sabemos, con un poco de lentitud y pocos momentos emocionantes, así que para media entrega, Gabo y Carlos ya se estaban durmiendo, “bueno, no tanto así, pero se nos empezó a hacer un poco cansado”. Supongo que los mezcales también ayudaron, pero sólo lo supongo.

The Governor’s Ball

Al término de la gala, acudieron al famoso Governor’s Ball en el cuarto piso del Dolby Theatre, donde la Dj que amenizó la party fue Solange Knowles. Para esas horas, los invitados están muertos de hambre y sed, así que son convidados al buffett. Claro que las celebs aprovechan para irse a sus hoteles a cambiar (ahí es cuando les roban los vestidos, como a Lupita N’yongo, chale), pero los que no lo necesitan, se quedan a pasarla bien.

Postres  Solange Knowles

Beyoncé y Jay Z estuvieron en esa misma fiesta apoyando a Solange, “que la neta yo no sabía quién era hasta que llegamos ahí”, pero no lo culpen, son chicos dedicados al arte, no a la farándula, por eso se me atontaron tanto con el tema de las fiestas, por que en vez de seguirla se fueron a dormir, “estábamos emocionalmente agotados y nos fuimos, jejeje”. Así se quedaron con su invitación a las fiestas de la noche y se perdieron a Irina Shyak en la party Vanity Fair con todo y su vestido half-naked…

Pero lo bailado, lo enmezcalado y lo oscareado, ¡¿quién se los quita?! Nadie, ni tampoco el honor de la nominación. ¡De aquí para adelante, chicos!

Irina encendió el Fashion Fest

Ya que mencioné a Irina, como ustedes saben, estuvo en México contratada para el Fashion Fest de Liverpool, celebrado en Televisa San Ángel.

Irina Shayk en Liverpool Fashion Fest

Hasta allá fuimos Ana Carballido y yo para verla en primera fila. Atrás de nosotras estaba Lupita Jones con sus Miss México, Mary Carmen López y Jorge Marroquín. El querido Juan Calros Valladolid se encargó de la convocatoria social, mientras que Televisa de las celebs actorales. Pero como siempre sucede, hay diez personas distintas haciendo el seating y por eso Lupita no estaba donde debía, que era la primera fila.

El desfile se desarrollo en cuatro sesiones: Miami, Selva, Desierto y Carnaval. Al término de cada colección salió Irina, pero bien mañosa, man’ta, se dio la vuelta a media pasarela…Eso sí, al final del show salió en un vestido verde a platicar con el conductor de la noche, Jan, y decir que le gustaba el pico de gallo, aunque el día anterior me enteré que le encantan las botanas.

Nada más en la mañana de las entrevistas se comió varios manguitos dulces con chile piquín. También supe que no toma refresco, de ninguna manera, ni siquiera agua mineral porque se hincha. Aprendan de las experta, chicas.

Ahora, que lo mejor del desfile fue ver a Mijares en vivo. Me vale lo que me digan, Irina qué si Manuelito canta “Bella” y la baila igualito que hace 30 años… Anita y yo estábamos extasiadas, en serio. Sólo nos faltó Emmanuel y nos aventamos al escenario a desgarrarles las vestiduras, jejeje.

Bueno, no es para tanto. En realidad, el más guapo de la noche fue mi amigo el talentoso cine fotógrafo José de la Torre, que también andaba por ahí (él hizo la foto de la exitosa serie “El Señor de los Cielos” protagonizada Rafael Amaya, ¡qué viva el CCC! Ok, ya, enough).

IMG_20150225_130925429_HDR    Gaby e Irina

Volviendo a Irina, después de seguirla tan de cerca durante dos días me asaltó la duda: ¿qué le vio a Cristiano Ronaldo? En serio, si ella es una niña educadita de Siberia que tocaba el piano.

Yo imagino que cuando eres millonaria, divina y famosa, te tienes que buscar un novio del nivel para no acabar manteniendo vagos o convirtiéndote en objeto de interés de terceras personas, pero, neta, ¿no había otro futbolista, piloto, waterpolista, celeb, empresario o lavador de dinero –qué mala broma– menos odioso y maleducado?

Yo soy muy fan de CR7 como futbolista, soy madridista y lo amo en el campo, pero es taaaaan pesado que seriamente me preguntó qué toloache le dio a una mujer tan encantadora y educada como Irina…porque ya le digo Irina, ¿oyeron? Al menos, claro, que Irina sea peor que él y sólo finja demencia; pero modelos y celebs odiosas he conocido tantas que ya las huelo a 8 kilómetros, y la guapa Irina no lo destila.

En fin, yo me debería de estar preocupando por mis propios novios, que no venden piñas… Chale. No he dicho nada.

Pésames

Por último, lejos de los amables relatos de hoy, no quiero dejar pasar en esta columna las pérdidas sufridas la semana pasada por familias muy queridas y respetadas por mí. En primer lugar, lamento la partida de la señora Lupita Aguinaco, viuda del que fuera Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Vicente Aguinaco. Son una familia muy querida por la mía, así que les mando un beso muy especial.

El mismo pensamiento lo extiendo para Claudio y Tatiana Poblete, así como a su hermanos Rudy por el fallecimiento de su padre, el restaurantero Juan Claudio Poblete, propietario del prestigiado Ofelia, de Guadalajara, y a quien sus amigos recuerdan con cariño y palabras de agradecimiento.

Desde aquí les mando un gran beso esperando que encuentren consuelo ante estas irreparables pérdida.

Nos leemos la próxima semana

Mi Twitter: @elprincipado

 

 




No hay comentarios

Añadir más