Los baños y la belleza

Paula Begoun nos trae ahora magnificos tips para ese relajado momento del baño diario…

No se puede negar lo relajante que es un momento silencioso en un baño sereno y cuidadosamente preparado. Al agregar sólo unos cuantos preparados cosméticos a la bañera, puedes crear un refugio tranquilo en tu propio hogar. Y ninguno de estos productos tiene que ser caro ni tiene que contener irritantes. De hecho, los más económicos (como los aceites puros de almendra o de oliva, las sales de Epsom o los humectantes sin fragancia) funcionan de maravilla. Las fragancias pueden irritar severamente la piel. Si utilizas aceites y sales con fragancia en tu baño, el perfume puede sensibilizar particularmente el área vaginal, así como otras partes de tu cuerpo.

No se puede negar lo relajante que es un momento silencioso en un baño sereno y cuidadosamente preparado. Al agregar sólo unos cuantos preparados cosméticos a la bañera, puedes crear un refugio tranquilo en tu propio hogar. Y ninguno de estos productos tiene que ser caro ni tiene que contener irritantes. De hecho, los más económicos (como los aceites puros de almendra o de oliva, las sales de Epsom o los humectantes sin fragancia) funcionan de maravilla. Las fragancias pueden irritar severamente la piel. Si utilizas aceites y sales con fragancia en tu baño, el perfume puede sensibilizar particularmente el área vaginal, así como otras partes de tu cuerpo.

La meta principal de darte un baño es simplemente que te sientas hermosa y relajada. Incluso el simple hecho de imaginar que te estás dando un baño es gratificante. Sin tratar de desesperanzar a nadie —dado que mi objetivo es explicarte lo que sé que es cierto según los estudios de investigación más recientes— tengo que decir que, pese a todo lo maravilloso que puede ser darse un baño, los únicos beneficios que brinda son sicológicos. Remojarte regularmente durante períodos prolongados, especialmente si lo haces en agua caliente —y eso incluye los jacuzzis— en realidad no es lo mejor para la salud a largo plazo de tu piel.

Si acostumbras bañarte en bañera (tina, bañadera), quédate remojando durante no más de 5 a 10 minutos. Ocasionalmente puedes hacerlo durante más tiempo sin problemas, pero procura que esa sea la excepción en vez de la norma. Independientemente de que te des un baño de 5 ó 10 minutos o que en ocasiones poco frecuentes te remojes durante 20 ó 30 minutos, el reposo, la quietud y la serenidad de un baño te puede dar el tiempo para sentir los cambios de textura en tu piel y para calmar el estrés y el agotamiento.

A continuación te doy algunas ideas para disfrutar de un baño relajante sin dañar tu piel.

• Empieza a llenar la bañera con agua que esté sólo ligeramente más caliente de lo normal; el agua muy caliente puede dañar tu piel y causar problemas a la larga.

• Si tu piel es normal a seca, agrégale una o dos cucharaditas de aceite de almendra, oliva o girasol. Si tu piel del cuello a los pies es grasa y propensa al acné, no es una buena idea que emplees ningún tipo de aceite. Un baño de burbujas es lo mejor que hay en el mundo y el detergente para platos que tienes en la cocina producirá muchas burbujas con una sola gota.

• Agrégale una cucharadita de baño de burbujas o sales de baño. Como mencioné anteriormente, de preferencia no deben contener fragancias, para evitar la irritación y las erupciones. Las sales de Epsom son maravillosas y una adición increíblemente económica a cualquier baño de tina.

• En lugar de verter una fragancia al agua del baño, lo cual puede irritar tu piel, enciende una o dos velas aromáticas y colócalas en lugares estratégicos para que la luz pueda reflejarse en el agua y en el espejo. Las lámparas de aceite pequeñas también pueden ayudar a llenar el baño con un aroma agradable.

• Atenúa la luz o apágala por completo y báñate a la luz de las velas.

• Ponte una toalla o una almohada para baño detrás de la cabeza y estírate.

• Mientras te estés remojando, tómate el tiempo para pasarte una toallita para la cara por todo el cuerpo, pero con mucha delicadeza (ten cuidado con las esponjas de luffah. Tienden a ser demasiado ásperas para casi todos los tipos de piel y si no se limpian con regularidad, pueden ser una fuente de infecciones por estafilococos).

• Usa un limpiador corporal y aplícatelo con las manos o con una toallita para la cara suave. El jabón puede resecar mucho la piel.

• Cuando hayas terminado de remojarte, sal de la bañera con la misma lentitud con la que te hayas sumergido.

• Si no has usado un exfoliante corporal en la bañera, puedes usar una toalla para frotarte delicadamente las piernas y los brazos. Si frotas demasiado, puedes irritar tu piel.

• Si no te has rasurado, puedes aplicarte un humectante con alfa-hidroxiácidos o beta-hidroxiácidos (o usar una toalla para frotarte delicadamente) en las piernas y los brazos, especialmente en las rodillas, los codos y los talones.

• Luego, aplícate un humectante (pero no en las áreas del cuerpo donde tiendan a salirte erupciones de acné).

• Si te bañas en la mañana, es esencial que te apliques un filtro solar eficaz sobre aquellas partes de tu cuerpo que estarán expuestas a la luz solar.

Para más información y tips de Paula, visita su sitio Web en: http://www.cosmeticscop.com.mx/

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