“Cualquier poder, si no se basa en la unión, es débil”, señalaba el escritor y filósofo francés Michel de Montaigne. Cierto.
El mestizaje –proceso cuyos capítulos continúan escribiéndose día con día– es el poder que perfila nuestra realidad, una en la que ya no hay espacio para la exclusión, la discriminación y los discursos de odio. Al contrario, hay lugar para honrar nuestra identidad y celebrar la fusión de las culturas y sensibilidades que nos definen.
Corazón Mestizo es el ensamblaje que interpreta etnológicamente el curso histórico sucedido en América y, de forma particular, en México. Este tinto, poseedor de una tonalidad rubí particularmente intensa y brillante, es el resultado del encuentro de uvas Grenache y Tempranillo, cuyo nombre, diminutivo de temprano, refiere el hecho de que madura varias semanas antes que la mayoría de las variedades de uva tinta españolas.

CAVALUNA ha firmado con orgullo esta etiqueta, una deliciosa metáfora de la transculturación que determina la identidad plural y diversa no solo de nuestro país, sino de toda Latinoamérica. Con crianza en barrica de 24 meses, Corazón Mestizo ofrece sensaciones olfativas de frutos rojos, notas especiadas, acordes de vainilla y acentos de tabaco y torrefactos. Su paso en boca es suave y untuoso, gracias a sus taninos aterciopelados, punto de partida para el andamiaje de una armonía de acidez equilibrada.
El carácter de esta audaz propuesta de la vitivinicultura mexicana, que representa un canto a la pluralidad de las sociedades contemporáneas, ostenta un desarrollo en boca tan suave como untuoso, característica que genera un final grato y prolongado. Las claves de maridaje, por lo tanto, ensanchan las posibilidades degustativas: cordero, pato, Wagyu, Picaña y atún sellado, así como pastas que van de lo ligero a la contundencia de los cuatro quesos.
Es así como CAVALUNA, a través de Corazón Mestizo, propone un brindis por el mestizaje, ese
encuentro de culturas y etnias que genera nuevas perspectivas, inventa colores distintos y fomenta la construcción de una gran riqueza histórica. Con un trasfondo sociocultural y una vocación que incentiva el conocimiento y propicia la curiosidad por descubrir cosas nuevas, la marca liderada por Carlos Ángel García de la Cruz, Esperanza Mendiola y Brent Trela hace una relectura de nuestro pasado para ayudarnos a comprender de mejor manera el aquí y
el ahora. Corazón Mestizo es un vino que nos invita a abrazar la pluralidad, a degustarla y a convertirla en un pálpito de amor, porque el amor todo lo puede.

Amantes de la Luna y sus misterios, de su magia y el poder que emana, Carlos Ángel García de la Cruz, Esperanza Mendiola crearon la marca, estableciéndose en la región privilegiada de Ensenada Baja California. El génesis del nombre responde no solo a una inminente atracción
lunar. Denota, también, un sentido de pertenencia. La palabra México proviene de tres vocablos del idioma náhuatl: metztli, que significa Luna; xictli, que hace referencia al término ombligo o centro,y co,sufijo de lugar. De manera que México podría significar “lugar en el centro de
la Luna”. Esta metáfora sintetiza el carácter anecdóticoque ofrece cada etiqueta firmada por CAVALUNA.
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