Hablar de Helmut Newton si duda es hablar de uno de los fotógrafos más visionarios en la moda. Su legado ha dejado en la historia del glamour piezas realmente maravillosas, mismas que hoy se descubren en una exposición en París.
El lente de Helmut Newton siempre estuvo rodeado de simbolismos, paradigmas y mujeres.
Su personalidad indomable fue clave para que sus imágenes siempre dieran de qué hablar.
Helmut Newton es originario de Alemania, pero Melbourne fue el refugió donde pudo explotar su pasión por la foto, lugar donde además conoció a su esposa la actriz June Brunell (Browne) que sin duda fue una de sus grandes inspiraciones.
La vida llevó a este fotógrafo a las grandes ligas de la moda: Vogue, publicación que lo acogió después de conocer su capacidad para ver la moda desde un ángulo excepcional.
En blanco y negro y a colores, Helmut siempre lograba un efecto inmediato en sus fotos, que muchas veces fueron tachadas como escandalosas.
El erotismo, la sensualidad y los lugares comunes siempre fueron su fuente de inspiración que lo llevaron a la cima del éxito.
Otras de las revistas que lo llamaron en aquella época fueron: Linea Italiana, Queen, Nova, Jardin des Modes, Marie Claire y Elle, donde dejó impreso un sello imborrable que hasta hoy perdura en otros fotógrafos que se ven reflejados en su obra.
Helmut Newton vivió donde la moda lo llamaba, así que no era extraño que el fotógrafo estuviera en Paris, Nueva York o Italia.
Entre sus obras más famosas destacamos la foto de un stiletto con un fino tacón de aguja.
En una de sus estancias en Estados Unidos Helmut Newton salió en su Cadillac, de regreso al hotel en el que se hospedaba (Chateau Marmont de Hollywood) se estrelló y falleció.
Su legado se reconoce en todo el mundo gracias al acceso de su archivo que respaldó su esposa June.
Hoy el Grand Palais de Paris, expone una retrospectiva de 250 fotos seleccionadas por la viuda de Newton, la gran mayoría inspirada en la ciudad del romance: Paris.