Entropía: una (re)significación artística

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  • Entropía es una curaduría presentada por Olga Micha, constituida con el arte de Roberto Del Río y Moisés Sacal Hadid, Ramón Santurino y Diego Céspedes como representantes de la multiplicidad artística.
  • La curaduría de esta obra se encarna como una manifestación del concepto de Rizoma aplicado al arte.
  • El miércoles pasado en la colonia Juárez, Entropía presentó la articulación de su espacio artístico como un síntoma de su (des)conexión con el caos en el arte, el cual se llevará a cabo hasta el 25 de octubre.
Reconocer el caos que implica el modelo artístico y la forma plurisignificante de aproximarse a este, es el punto clave para el entendimiento de Entropía, una obra curada por Olga Micha. Con base en el concepto de rizoma, dilucidado por los filósofos Guattari y Deleuze, Micha optó por encarnar su selección de arte. Un rizoma, en términos literales, es un tubérculo que emerge de una multiplicidad de raíces que, de manera caótica, dan vida a una planta. Ahora bien, tales pensadores usan esa figura para exponer la forma en que surge la manifestación literaria e incluso cognitiva, mientras que Olga Micha usa esa figura para exponer la obra de Roberto Del Río, junto con Moisés Sacal Hadid, Ramón Santurino y Diego Céspedes.

El miércoles 12 de octubre, en Barcelona 26, en la colonia Juárez, Entropía abrió las puertas de su (re)significación artística: de su obra que vuelve a significar el concepto de rizoma a través del arte, como signo que refleja el caos inscrito en la realidad, el caos que nos une, nos desconecta, nos angustia y nos da vida. En palabras de Olga, “lo que se está exponiendo es la multiplicidad de factores que devienen en arte”.
Está exposición, sensible en sí misma se montó en un espacio intervenido en su totalidad por la obra de arte y sus reproducciones, las cuales se configuraron en salones convencionales, en el patio y también en salones oscuros de obra negra. Esta constelación de espacios que constituye a su vez, uno solo, es también el reflejo del profundo entendimiento conceptual de la curadora, quién refleja en su trabajo una inmensa reflexión filosófica acerca del arte.Las obras de arte contemporáneo inscritas en la exposición fueron llevadas a cabo, principalmente por Roberto Del Río, un artista que ha explorado el sentido de los materiales superpuestos e incluso yuxtapuestos que también reflejan una aproximación disruptiva y artística hacia el mundo. Sus obras están principalmente compuestas por grandes lienzos intervenidos con diferentes herramientas artísticas y pintura.
Por otro lado, la multiplicidad dada por los demás artistas se encarna en el trastorno de distintos objetos, resignificados como arte e incluso en fotografías. Asimismo, la multiplicidad se encarnó también en la composición de las obras, ya que estas fueron directamente intervenidas tanto por Olga Micha como por Adrián Alva (con video mapping), José Castañeda (con ilustración) y Diego Céspedes (con fotografía) y también emergió desde lo orgánico que surgió el proceso creativo del proyecto, el cual en un primer momento estaba inspirado en las voces incendiarias e incendiadas de las brujas que fueron a la hoguera en nombre su empoderamiento, de hecho hay una sala entera dedicada a este tema en una sección de la exposición, la cual incluso tiene señalamientos a la música de Leonard Cohen con la verbalización de Joan of Arc.

En la apertura de su exposición, asistieron distintos medios que cubrieron el reporte con admiración, asombro y sensibilidad la herencia de los artistas y su curadora, y también vivieron el cocktail evening patrocinado por Casa Lumbre con el mezcal Ojo de Tigre, el whisky mexicano Abasolo y Nixta, Ilux y Proyecto Público Prim.

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